La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como Convención de Belém do Pará (1994), fue el primer tratado internacional que define la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos.
Argentina la ratificó en 1996. La Convención obliga a los Estados a:
- Adoptar políticas públicas contra la violencia.
- Modificar leyes y prácticas discriminatorias.
- Brindar protección inmediata a las víctimas.
- Capacitar a funcionarios/as en derechos de las mujeres.