La Constitución Nacional Argentina (reformada en 1994) incorpora los tratados internacionales de derechos humanos con jerarquía constitucional (Art. 75 inc. 22).
Esto significa que los derechos de las mujeres están protegidos no solo por leyes nacionales, sino por normas internacionales vinculantes, como:
- La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
- La Convención de Belém do Pará.
- La Declaración Universal de Derechos Humanos.
El Estado argentino tiene la obligación de prevenir, investigar, sancionar y reparar violaciones a estos derechos.